Erin Ton rompe récord femenino de velocidad en el Aconcagua con 6h34m04s el 28 de enero superando a Lenka Poláčková
Erin Ton ha marcado un antes y un después en el alpinismo de velocidad femenino al pulverizar el récord femenino de velocidad (FKT) en el Aconcagua. Con un tiempo histórico de 6 horas, 34 minutos y 4 segundos, la estadounidense completó el recorrido Plaza de Mulas – Cumbre – Plaza de Mulas, desplazando con creces la anterior marca establecida por Lenka Poláčková. Este logro representa no solo un récord personal, sino un nuevo referente en la montaña más alta de América.
El nuevo récord femenino en el Aconcagua
El 28 de enero, Erin Ton logró un hito impresionante en el alpinismo de altura al completar el ascenso y descenso del Aconcagua, de 6.961 metros de altitud, en un tiempo total de 6:34:04. La ruta Plaza de Mulas – Cumbre – Plaza de Mulas, con una distancia de 15,40 kilómetros y un desnivel positivo de 2.443 metros, suele ser un desafío enorme para cualquier montaña, pero la velocidad y resistencia física de Erin Ton quedaron demostradas en esta extraordinaria hazaña.
La marca anterior y la superación
Antes de Erin Ton, el récord femenino lo ostentaba la checa Lenka Poláčková, con un tiempo de 8 horas, 17 minutos y 5 segundos, logrado el 25 de enero. Este tiempo ya había supuesto un salto importante respecto a la marca previa de Rachel Boim, pero ahora queda obsoleto tras la impresionante mejora de Erin Ton. La estadounidense rebajó en 1 hora y 43 minutos el mejor tiempo conocido, dejando claro que el techo del rendimiento femenino en altura aún puede crecer.
Detalles técnicos del récord
- Tiempo total: 6:34:04
- Tiempo de ascenso: 4 horas y 50 minutos
- Tiempo en la cumbre: 10 minutos
- Distancia total: 15,40 kilómetros
- Desnivel positivo: 2.443 metros
Estos números reflejan un esfuerzo continuo, sin margen para errores, especialmente en una montaña donde la altitud superior a los 6.000 metros penaliza de forma exponencial el rendimiento físico.
Condiciones adversas en la ruta
Las condiciones durante el ascenso y descenso no fueron las ideales. Erin Ton debió enfrentarse a nieve tanto en la subida como en la bajada, lo que implica una dificultad añadida en cuanto a tracción y seguridad. Además, en el tramo de travesía la corredora encontró una gran afluencia de personas, lo cual obligó a gestionar el ritmo en varios puntos clave para mantener la constancia y aprovechar cada minuto.
La dificultad añadida de la altitud
Aunque la altitud del Aconcagua es solo unos cientos de metros superior a la del Ojos del Salado, Aconcagua impuso una exigencia física más dura para Erin Ton en esta ocasión. La corredora reconoció que no se sintió especialmente cómoda en altura, lo que hace su rendimiento aún más meritorio teniendo en cuenta las condiciones ambientales y la presión sobre el cuerpo en zonas por encima de los 6.000 metros.
Un nuevo techo personal y un récord histórico
Este último FKT no solo significa un récord femenino en el Aconcagua, sino también el punto más alto alcanzado por Erin Ton hasta la fecha. La alpinista estadounidense ya tenía experiencia en alpinismo rápido, habiendo establecido previamente un récord en el Cotopaxi, que fue recientemente superado por Daniela Sandoval. Sin embargo, este nuevo récord en el Aconcagua la coloca en la élite mundial del alpinismo de velocidad femenino.
Impacto en el alpinismo de velocidad femenino
El logro de Erin Ton ha puesto a la montaña más alta de América nuevamente en el centro del debate sobre los límites humanos en altura. Su marca eleva el nivel de exigencia y será un reto difícil de igualar a corto plazo. Este récord demuestra que, con preparación, resistencia y estrategia, es posible superar barreras consideradas infranqueables poco tiempo atrás.
Reflexión final: ¿hasta dónde llegarán los límites del alpinismo femenino?
El récord de Erin Ton en el Aconcagua representa una muestra clara de la evolución constante en el alpinismo de velocidad femenino. ¿Qué nuevas metas se plantearán las atletas en los próximos años? ¿Podrá alguna superar este tiempo récord en una montaña tan exigente como el Aconcagua? El futuro del alpinismo rápido en altura parece prometedor y lleno de desafíos por delante. ¿Quién será la próxima en dejar su huella en las alturas?