La recuperación de Sara Alonso tras la infección de citomegalovirus: diagnóstico, adaptación y entrenamiento en la montaña
La vida de un atleta profesional está llena de retos, y cuando se enfrenta a problemas de salud inesperados, la recuperación puede ser un proceso largo y complicado. Este es el caso de Sara Alonso Martínez, una corredora de montaña profesional que recientemente tuvo que detener su entrenamiento y competición debido a una infección por citomegalovirus. A través de su experiencia, Sara comparte una historia de diagnóstico confuso, recuperación lenta y adaptación, demostrando la importancia de la paciencia y el cuidado en el deporte de élite.
El virus que cambió los planes de Sara Alonso
Sara Alonso, después de su destacada actuación en la San Silvestre Vallecana y un gran tiempo en el 10 km de Valencia, se vio obligada a un parón en su entrenamiento. Todo comenzó tras una carrera en Elgoibar, donde no se sintió en plenitud física. A partir de ahí, su salud empezó a deteriorarse, y aunque inicialmente se sospechó de neumonía o mononucleosis infecciosa, la confusión diagnóstica fue constante.
Diagnósticos erróneos y síntomas iniciales
Sara presentó fiebre alta de casi 39 grados, sudoración nocturna y pérdida del olfato, síntomas que la llevaron a hacerse una prueba de COVID-19 que resultó negativa. En urgencias le diagnosticaron mononucleosis infecciosa mediante un test rápido, pero un análisis más específico desmintió esta hipótesis, mostrando anticuerpos positivos que indicaban una infección pasada, no activa.
Luego, un médico le diagnosticó neumonía atípica pese a que una radiografía de tórax resultó normal. Esta "montaña rusa" de diagnósticos diferentes fue una experiencia frustrante para Sara, quien además se encontraba agobiada por la imposibilidad de entrenar o competir.
El diagnóstico correcto: citomegalovirus
Finalmente, gracias a la ayuda de la doctora Isabel, que contactó con Sara vía Instagram, se confirmó que la atleta padecía citomegalovirus. Esta infección, similar a una mononucleosis pero más leve, provoca fatiga, dolor muscular, fiebre e inflamación hepática, explicando los resultados anómalos en su perfil hepático.
Sara comenta que su sistema inmunitario llevaba años estresado debido a la presión del deporte de élite, donde la exigencia constante puede debilitar las defensas del cuerpo. Además, recuerda que el año anterior ya había sufrido una infección significativa y una neumonía, lo que complicó aún más su recuperación.
La recuperación: entre la paciencia y la adaptación
Ante este escenario, Sara tuvo que cambiar radicalmente su forma de entrenar y vivir durante al menos un mes. El descanso absoluto y la moderación fueron claves para no agravar su condición.
Control del entrenamiento y parámetros físicos
La corredora tuvo que limitar su entrenamiento al 60% de su volumen habitual, manteniéndose en la zona dos de frecuencia cardíaca, aproximadamente 130 pulsaciones por minuto, siendo su máxima cercana a 175. Esto implicó abandonar ritmos altos y centrarse en ejercicios de baja intensidad, como sesiones suaves en elíptica y bicicleta.
Su frecuencia cardíaca en reposo seguía alterada y presentaba una baja variabilidad de la frecuencia cardíaca, signos claros de que su cuerpo aún se estaba recuperando. Por ello, el sobreesfuerzo podía prolongar la enfermedad.
Cambios en la nutrición y suplementación
Con el acompañamiento de la doctora Isabel, Sara modificó su dieta para fortalecer su sistema inmune. Ajustó la ingesta de grasas, proteínas y carbohidratos, prestando especial atención a la calidad de los lácteos, dando preferencia a productos como el yogur de leche de oveja que ella misma prepara.
También mejoró su suplementación, optando por marcas de alta calidad como Bevs para omega-3 y magnesio, en contraste con los suplementos genéricos que había tomado anteriormente. Estos cambios buscan optimizar la recuperación a largo plazo y evitar futuras recaídas.
Impacto en la temporada y objetivos deportivos
La infección obligó a Sara Alonso a cancelar su participación en el training camp en Canarias y renunciar a carreras importantes de la temporada temprana. Sin embargo, mantiene una actitud positiva y realista sobre su retorno.
Mirando hacia el Zegama-Aizkorri y el futuro
Con un horizonte de tres meses para la maratón de Zegama-Aizkorri, Sara trabaja para recuperar su forma física. Aunque no espera volver al 110% para esa fecha, se conforma con estar al 95%, lo que le permitiría competir en condiciones aceptables.
Ella reconoce que el virus ha cambiado sus planes, pero también le ha dado una nueva perspectiva sobre la importancia del cuidado integral, la nutrición y la gestión del entrenamiento en deportes de alta exigencia.
Las emociones durante la recuperación
El parón deportivo supuso para Sara un impacto emocional significativo. Pasar dos semanas sin hacer ningún tipo de ejercicio, cuando el deporte es su profesión y pasión, fue duro. Además, la incertidumbre de los diagnósticos cambiantes aumentó su estrés.
A pesar de ello, encontró apoyo en su entorno familiar y en la comunidad deportiva, lo que le dio fuerza para seguir adelante. Ahora, con mejores analíticas y un progreso visible, vuelve a entrenar poco a poco, sin prisa pero sin pausa.
Reflexión final: ¿qué nos enseña la experiencia de Sara Alonso?
La situación de Sara Alonso Martínez es un ejemplo claro de cómo las enfermedades virales pueden afectar a los deportistas de élite y de la importancia de un diagnóstico certero y un tratamiento adecuado. Además, pone en evidencia que la salud debe ser siempre la prioridad, por encima de resultados o competiciones.
Esta experiencia invita a reflexionar sobre el equilibrio necesario entre el esfuerzo físico y el descanso, la adaptación ante imprevistos y la nutrición enfocada en la salud integral.
¿Crees que los atletas profesionales reciben el apoyo suficiente para manejar este tipo de desafíos? ¿Qué otras estrategias podrían implementarse para proteger su sistema inmunológico sin sacrificar su rendimiento? La historia de Sara continúa, y su evolución en los próximos meses será una muestra de resiliencia y aprendizaje para toda la comunidad deportiva.